Hola, soy María

¡Hola! Soy María Teresa, tengo 32 años y vivo en Ciudad de México.

Decidí abrir este blog por dos razones:

Primero, porque hace casi diez años que tuve la fortuna de empezar a viajar con frecuencia a lugares de todo el mundo y a mi regreso mis amigos siempre preguntaban cómo me había ido y decían: “Ay, Tere, [así me llaman ellos], deberías de abrir un blog”. 

Segundo, porque después de tanto tiempo a uno se le empiezan a olvidar las cosas y yo no quiero que todo esto que he vivido en los 58 países que he visitado se me olvide NUNCA.

Así que aquí estoy 🙂

Yo no soy nómada de tiempo completo (¡ojalá lo fuera!), pero viajar sí es prioridad en mi vida cotidiana.

¿Por qué? 

Aunque soy una escritora y periodista extremadamente feliz 🙂 de trabajar en la agencia más grande de noticias del mundo, The Associated Press, dedico gran parte de mis ratos libres —¡y todos mis ahorros!— a los viajes.

Deberían de preguntarle a mis amigos: cuando no le doy clickNetflix para ver algún episodio de Parts Unknown, de Anthony Bourdain, estoy viendo qué vuelos encuentro a un precio razonable o cuáles son los últimos hoteles que me llaman la atención en Instagram.

La verdad he sido muy afortunada. Estuve casada casi cuatro años y durante ese tiempo Alejandro fue mi compañero —les digo su nombre desde ahora porque lo verán aparecer en varios de mis posts— y por muchos años él fue mi compañero de viaje, pero cuando no podía acompañarme viajaba sola y también la pasaba increíble.

SÍ, SEÑORES, ESTABA CASADA Y VIAJABA SOLA.

¿Y saben qué? NO-PASA-NADA 🙂

Lo que sí es un hecho es que estemos solos o acompañados hay que tener cierto coraje para atreverse a viajar.

Dejar la zona de confort no es para todos, pero la recompensa es grande: hay cosas que yo he visto —tribus africanas en medio de la nada, una laguna de hielo, una jirafa corriendo en cámara lenta— y me siguen a todas partes.

Estoy AHÍ y no puedo ni hablar. Me rebasa la idea de pensar que ese es el mundo, la diversidad, la VIDA ❤

El Trópico de María se inspira en eso: devolverme a esos sitios que me traspasaron la piel y cambiaron mi manera de ver lo que me rodea.

Y, claro, con un poco de suerte, lograr transmitirlo y contagiarlos para que hagan su maleta y se vayan a viajar

Gracias por leer 🙂