1 día en Celestún

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¡Hola, viajeros! 🙂

Es difícil decidir el primer post de un blog de viajes, pero elegí un destino de mi país porque nunca me canso de presumir lo lindo y accesible que es México

Creo que además opté por Celestún por whishful thinking 😛 Suelo tener jornadas de trabajo alucinantes en la oficina (soy editora de noticias y reportajes de América Latina) y es bastante común que sufra varios microinfartos al día, por lo que suelo terminar mis días deseando “playa” y “paz”.

Celestún es el lugar ideal para conseguir eso. Aunque se ubica en Yucatán y éste es uno de los estados más turísticos y populares del país, la población que les sugiero visitar es mucho más tranquila pero igual de bella.

Acá una guía rápida para planear una escapada que sin duda valdrá la pena 🙂

¿CUÁNDO IR?

No quiero exagerar, pero SIEMPRE es buen momento para viajar a Yucatán.

De verdad: yo he ido en diferentes meses a lo largo del año y siempre la he pasado bien. Si acaso, sugeriría tomar en cuenta el clima. Si el calor extremo no es lo suyo (como es mi caso), entonces podrías derretirte en verano, cuando el termómetro puede alcanzar más de 40 grados.

Alejandro y yo fuimos  en noviembre. Unos amigos nos invitaron a su boda ❤ en Mérida, así que viajamos el viernes por la noche, fuimos a la boda el sábado, pasamos el domingo en Celestún y el lunes volvimos a casa.

El clima estaba templado, pero con ropa ligera nos sentimos cómodos y sin ganas de desfallecer a causa del calor.

¿DÓNDE HOSPEDARSE?

Nosotros reservamos tres noches en el Hotel Plaza Mirador. Fue muy fácil encontrarlo con ayuda de Waze y sólo pagamos 100 dólares por el total de la estancia.

Ojo: no es nada lujoso, pero tiene todo lo necesario: personal amable y servicial, aire acondicionado, baño privado, limpieza diaria de los cuartos y estacionamiento gratis (este detalle era importante para nosotros, porque rentamos coche).

Los alimentos no estaban incluidos, pero no nos importó porque ya teníamos pensado desayunar, comer y cenar en otra parte. Si nunca has visitado Yucatán, debes saber que su gastronomía es fuera de este mundo. 

[Por cierto, nuestros restaurantes favoritos en Mérida son:]

[Rosas & Xocolate (está dentro del hotel del mismo nombre)]

y

[La Chaya Maya (en el centro de la ciudad)]

[Ambos son DELICIOSOS]

[Pide chilaquiles en el primero para desayunar y mariscos para comer o cenar por unos 400 pesos por persona (unos 20 USD). En el segundo no dejes de ordenar sopa de lima, cochinita o panuchos. Son tres de los mejores platilloss de la comida yucateca, pueden servirlos sin picante si lo solicitas a la cocina y puedes pagar hasta 200 pesos (unos 10 USD) por persona ¡con todo y un par de cervezas incluidas!]

¿CÓMO LLEGAR A CELESTÚN?

Nosotros dedicamos el domingo entero este viajecito.

Cuando estamos de vacaciones no somos muy madrugadores  porque realmente nos tomamos las viajes como eso, VACACIONES 🙂 y no como una tortura, así que nos levantamos como a las 8 ó 9 am y a las 10 ya estábamos en la carretera.

NOTA: lo más práctico es rentar un auto. Toda la ciudad y sus alrededores están bien señalizados, así que esto garantiza que llegues sano y salvo a tu destino. Rentamos el nuestro en el aeropuerto, justo antes de la puerta de salida, y pagamos unos 4 mil pesos (unos 200 dólares) en total. No incluye gasolina.

Celestún está a 90 kilómetros de Mérida, pero por alguna razón que no recuerdo (quizá porque manejamos como abuelos), nosotros hicimos casi dos horas de camino. Hay algunas partes curvas y otras rectas. El paisaje siempre es lindo.

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¿QUÉ HACER?

Antes de subirnos al auto, le dije a Alejandro que tenía dos objetivos: ver flamingos y tirarme en la arena a ver el mar 🙂

Vi flamingos, sí, pero no esa alfombra rosada que se ve en algunas fotos de Instagram y Tripadvisor 😦

Por alguna razón, los flamingos huyen de mí, jaja 😛 Traté de verlos en Kenia, en Nakuru, y fracasé. Lo intenté en Celestún, y me pasó igual. Espero tener mejor suerte algún día 🙂

Volviendo al tema: no tengas miedo de perderte. Si escribes “Celestún” en Waze y sigues las instrucciones tarde o temprano darás con los letreros para llegar a la reserva de la biósfera.

En la entrada hay un estacionamiento donde puedes dejar el auto y dirigirte a la taquilla. Hay algunas lanchas colectivas en las que puedes recorrer la zona con otras ocho personas (y cuesta unos 250 pesos o 120 USD aproximadamente) o puedes rentar una lancha privada.

Nosotros hicimos lo segundo y pagamos unos 1,200 pesos en total (unos 60 USD).

La persona que conduce la lancha sabe un poco de todo. Habla un poco sobre pájaros y otro tanto de manglares (áreas de zonas tropicales donde crecen árboles que pueden vivir en agua salada). El trayecto dura poco más de una hora y la vista es divina. Lleva cámara y teléfono a la mano; querrás tomarle foto a todo 🙂

¿QUÉ COMER?

Después de los flamingos, fuimos a la playa ❤

¡PARAÍSO TOTAL!

Una de las razones por las que odiaba (sí, true story) viajar a destinos de playa era la inmensa cantidad de gente que hay en algunas playas, pero esta zona me pareció hecha a la medida. No vimos más que a un par de personas en el mar, pero el resto estaba vacío.

Nos estacionamos a unos metros de la arena y en dos minutos ya estábamos frente al mar.

Alejandro odia el sol y no me dieron ganas de asolearme o nadar sola, así que entramos a un restaurante para comer y tomar unas cervezas.

Hay varios sitios para en la zona, pero elegimos Los Pampanos.

¡NO-SABEN-LA-DELICIA!

Alejandro pidió pescado; yo elegí ceviche de pulpo. Además pedimos unos tacos o tostadas (perdonen, no recuerdo qué fue específicamente), pero todo nos pareció delicioso. 

El lugar es un poco más caro en comparación con restaurantes de Mérida (un plato cuesta poco más de 100 pesos, equivalente a unos 5 USD) pero si me lo preguntan sigue siendo barato para unas vacaciones. Durante nuestra visita había pocos clientes, pero la atención nos pareció buena, la comida llegó rapidísimo y todo estaba limpio.

En total pasamos unas cinco o seis horas en Celestún. Fue un viaje veloz pero valió mucho la pena. Emprendimos el camino de regreso alrededor de las seis de la tarde y llegamos a Mérida con luz y muchas ganas de regresar a ver flamingos y comer frente al mar 🙂

¿Ustedes han ido a Celestún? ¿Qué les ha parecido?

Me encantaría leer sus dudas y comentarios. ¡Escríbanme! 

Besos ❤

MT

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